3 de octubre de 2016

Miradas



Imagen de la red



Miras con ojos luminosos mientras hablo, mis ojos verdes y avellana, deliran. Tus cabellos son fuego y seda, y del carmesí de tus labios la noche se altera. Tu boca ... acepta razones susurrando sobre la vida...
Me pregunto: ¿Qué he perdido primero? ¿el roce y el candor o el calor humano sincero?...
- Como ves, tus ojos están más cerca - y mis labios sonríen con eterno humor. Inocente tu me miras y dichosa la mirada tuya. Dos meandros me esperan como nubes, en el alma crepuscular... Sería pedirte demasiado amiga cuando el cuarzo y la turmalina se funden en predecir ¡¡Que fugaces las estrellas !! ... Ya que cada día, son pocas las veces amor que cuerpo y alma con intensidad violeta se iluminan... Todavía siento en mis labios, el calor de tu fuego interno y alzando nuestros brazos, gritamos a los cuatro vientos al son del atardecer... ¡¡Que no termine esta noche!! que radiante amanecer... Que se funda la noche y el día y tómame siempre como si fuera el último segundo de mi vida.



Quino©
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